miércoles, 3 de enero de 2018

Let's get SICKening.

Bueno. Me da un poco de verguenza volver a escribir después de tantísimo (hagamos caso a la publicación anterior que es un ataque de odio infinito sin sentido).

HEME AQUÍ escribiendo otra vez. ¿Qué loco no? Vah que se yo. Pasó tantísimo desde la última vez que dejé algo posta escrito acá. En fin, no le doy más vueltas al asunto y sigo nomás.

No sé ni por donde empezar. O si es que lo que quiero decir tiene un principio en concreto. Dejé de escribir porque creía que no me hacía falta, que mi cuento de fucking hadas o el "just like the movies" realmente lo estaba viviendo y todo era una burbuja de felicidad. Claro que sí, aunque de a poco y por dentro se empezó a resquebrajar, y romper cada vez un poquitito más. Hasta que llegó un momento que explotó y se fue todo a la reverenda mierda.  (esto nomás es una manera super-ultra-nivel experto de resumir los último 4 años de mi vida nomás).

Yo ya había llegado a un punto de mi vida en que ya está, yo ya me quedo acá, tengo todo lo que quiero, solo me quedaba proyectarme sobre eso todos mis sueños y metas para mi futuro. y OH! Gran soñador me equivoqué como un gil. En gran parte fue culpa mía, por mis errores y por confiarme demasiado, o darle lugar a muchas cosas que obviamente no deberían haber sucedido en la manera que se dieron. Y eso conllevo a un millón de quilombos, desencuentros y cosas que ahora mismo creo que ya no valen la pena ponerme a enumerar porque es revolver mierda innecesaria. Todo esto ya data del 2016. Cuando a fin de ese año logré derrumbar todo lo que construí(mos) en 3 años y más. En principio me negué e intenté hacerme el superado de la situación -onda acá no me importa una mierda y sigo como si nada mi vida porque soy un idiota y me chupa todo un huevo-, obviamente estuve así dos/tres meses y después me fui a la mierda con ganas. Intenté reparar (o tratar de) los errores pero ya era demasiado tarde. Y gran parte de mi 2017 viví con eso en mi cabeza de

¿Y que hubiera pasado si..?
¿Aún queda algo de donde volver a empezar?
¿Será que tengo una oportunidad más?
¿Está bien seguir pensando en qué aún tengo alguna chance?
¿Hasta cuando voy a seguir intentando intentar?
¿Para qué sigo remandola solo?
¿Por qué sigo creyendo que aún hay algo de donde agarrarme?
¿Por qué no puedo superarme de una vez por todas?

Y mientras estas cosas pasaban en mi cabeza, conocí a una persona que jamás creí que iba a llegar a significar tanto, en gran parte por negarme en mi cabeza que no estaba bien, que no era lo correcto, y por eso empeazaron a surgir las

¿Qué estoy haciendo?
¿Estoy haciendo bien?¿Estoy haciendo mal?
¿Me dejo de pensar en el pasado y miro lo que tengo ahora?
¿Por qué no puedo librarme de una vez de todo esto?
¿Por qué me cuesta tanto decidirme?
¿Y ahora que hago?
¿Y si estoy equivocándome ferozmente y estoy dejando pasar una oportunidad gigantesca en mi vida?
¿En serio estoy haciendo esto?
¿En serio estoy lastimándote?
¿Cómo puedo parar de hacerte daño?
¿Cómo puedo solventar toda esta mierda que hice?
¿Y ahora que hago con mis sentimientos?

Y así fue como una vez más, terminé con el corazón hecho mierda. Por cagón, por no entenderme ni entender lo que tenía en frente. Por no aceptar lo que me pasaba y dejar de mentirme a mi mismo. Por no ser frontal conmigo y mis sentimientos y darle para adelante. Y lo peor es que intenté hacer las cosas bien, por una vez, aunque obviamente no lo logré. Hice todo como el orto, ooootra vez. Y como ya dije, terminé muy muy mal. Ibrian, siempre triunfando vos.

También admito que terminé así por confiado, por creer que todo el mundo puede darte segundas oportunidades, por creer que todo siempre se puede arreglar, por creer que todo es tan fácil como pedir perdón y seguir nomas. Bueno, esto último jamás fue así, ni acá ni en ningún punto de mi vida. 

Y creo que, de todos el 2017, Noviembre fue el peor, el caos más grande y viví realmente unos días de mierda, y aún hoy en día sigo culpandome por una cantidad importante de cosas, pero al menos puedo decir que ya sé como lidiar con eso. Noviembre fue una tortura, creo que esa es la palabra que mejor le queda a lo vivido esos días. Incluso mi tan ansiadisimo viaje a Buenos Aires estuvo manchado por toda esta mierda que tenía encima.

Diciembre fue un mes un poco/muy raro. Fueron las primeras fiestas que pasé completamente solo, más allá de los mensajes de texto y llamadas por telefóno y demás. El 25 la supe pilotear super bien, en serio me chupaba un huevo. El 31 si me costó muchísimo, al punto de 5 minutos antes de las 00hs me quebré y me puse a llorar, sacandome todo lo que venia escondiendo por dentro. Y sirvió en parte porque me ayudó a liberarme (un poco más) de los fantasmas que arrastré del 2017. Y también me ayudaron muchísimo los mensajes que recibí de algunas personas que conocí justamente antes que termine el año. Dos personas que en serio no creía que iban a tener tanto significado ahora mismo y creo que son los pilares que tendré este 2018. No sé realmente como catalogar todo esto que estoy escribiendo, no sé si tiene un sentido lógico o una coherencia más que otra cosa. Creo que son palabras todas juntas en un ataque de sinceridad al pedo que me agarró después de volver a leer todo este blog desde el principio. Admito que haberlo re-leído me hizo darme cuenta que no estoy tan mal como pensaba, o que por lo menos, no soy la misma persona queera hace varios años atrás. Basicamente era una polvora andante. No soportaba absolutamente nada. Creo que mchas de las cosas que pasé los últimos años (y dos temporadas con el psicólogo) me ayudaron a cambiar mi temperamento. 

Y no sé, creo que quisiera decir millón de cosas más, pero no sé como expresarlas, no sé bien como escribirlas. Mi cabeza siempre es un caos, aunque al menos ahora estoy mas tranquilo y más contenido, que es siempre lo que necesité (creo).

En fin, espero que mi 2018 sea un año de la san puta y pueda hacer cosas de la concha de la lora. Salud para mi y para todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario